Hilando Líneas
Ficha de comprensión lectora · Solucionario
Misterio · 24 de octubre de 2026

Versión para el profesorado. Incluye las respuestas, las explicaciones de cada opción y el desenlace de la historia.

Las cuatro casas de Villacián

Villacián: cuatro casas, una tormenta y una luz amarilla en una ventana donde nadie vive.

Cuando Miriam, Ignacio y Josu llegaron a Villacián, la tormenta ya se había adueñado del pueblo. Bajo los relámpagos aparecían y desaparecían sus cuatro casas, todas con una puerta abierta a la calle y otra escondida en la parte de atrás. En el centro se alzaba la casa familiar de Miriam. A un lado había otras dos, habitadas por parejas de ancianos; al otro, una cuarta que nadie parecía querer nombrar: muros ennegrecidos, tejado hundido y una maleza que parecía querer tragársela. Desde el coche, Miriam saludó con la mano a una de esas parejas, que los observaba desde la ventana de la casa más alejada.

La casa familiar era de piedra oscura, con un sendero que moría en un pequeño porche. Al bajar del coche, la otra pareja, la de la vivienda contigua, salió a recibirlos y dio dos besos a Miriam. Antes de despedirse, el anciano se inclinó y le susurró algo al oído. Ella respondió con una sonrisa pícara, de las que guardan secretos. Detrás, un patio cercado por un muro bajo se abría, por una vieja puerta, al bosque.

Durante la cena, un trueno hizo vibrar los cristales. Ignacio se asomó a la ventana y se quedó quieto: tras un vidrio negro de la vivienda abandonada temblaba una luz amarillenta. Miriam les contó entonces la historia. Cien años atrás, un incendio había devorado su interior. Allí vivían un matrimonio y su hija Sonia, de siete años. Cuando los vecinos apagaron las llamas, no encontraron a ninguno de los tres. Nadie había vuelto a habitarla.

Josu se rio y aseguró que la familia habría vuelto para celebrar el aniversario.

A medianoche, con la última campanada del reloj de cuco, la casa se apagó de golpe. Desde las ventanas comprobaron que, en todo Villacián, solo seguía encendida la vivienda incendiada. Tras unos minutos de silencio, Miriam e Ignacio, que sabían algo de electricidad, bajaron al sótano a revisar el cuadro eléctrico, con las linternas de los móviles como única luz. Apenas abrieron la puerta, un grito recorrió la casa.

Subieron corriendo. Josu estaba pegado a la pared, sin voz. En mitad del salón había una niña cubierta de hollín, con el vestido quemado y la piel encendida por un resplandor rojizo, como si bajo ella aún respirasen las brasas. Ignacio se escondió detrás de Miriam. Sonia los miró uno a uno.

—¿Queréis jugar conmigo? —preguntó, y empezó a reír.

Fuera, junto a la puerta principal, dos risas ancianas le respondieron al unísono. Ignacio y Josu retrocedieron. Miriam, en cambio, observó a la niña un instante, levantó la mano y le chocó los cinco.

Actividades

1 Detective Inferencia

¿Qué estaba ocurriendo de verdad aquella noche en Villacián? Marca la hipótesis correcta.

  • a) Sonia, la niña que nadie encontró tras el incendio, había vuelto de verdad a su casa y arrastró consigo la luz de todo el pueblo.
  • b) Un vagabundo se había refugiado de la tormenta en la casa quemada y dejó ver su luz cuando se fue la corriente.
  • c) Miriam y los vecinos habían montado una broma con antelación y Sonia, la niña del hollín, formaba parte de ella.
  • d) Una niña de otro pueblo se había colado en la casa quemada y se escondió en el salón cuando se fue la luz.

¿Qué pista lo demuestra? Copia o resume la pista del texto que lo demuestra.

Hipótesis correcta: c). Exacto: lo sabían Miriam y los ancianos, y la niña era su cómplice. Por eso nadie de la casa se asustó, salvo los invitados.

Pista clave: «Los ancianos rieron a la vez desde la puerta y Miriam, tras una sonrisa pícara, le chocó los cinco a la niña.» Tres pistas que encajan: la sonrisa de quien guarda un secreto, las risas ancianas y un gesto de confianza ante un «fantasma».

2 El telar Orden de los hechos

El relato empieza con la llegada a Villacián. Ordena los hechos desde el más antiguo. Escribe en cada casilla el número de orden (1, 2, 3…).

  • 1 Un incendio devora la casa en la que vivía Sonia con sus padres.
  • 6 Miriam choca la mano con Sonia mientras suenan risas ancianas.
  • 5 El reloj de cuco da las doce y la casa se queda a oscuras.
  • 3 Ignacio descubre una luz temblando tras el cristal de la casa quemada.
  • 2 Un anciano le susurra algo a Miriam y ella sonríe con picardía.
  • 4 Miriam cuenta la historia de la niña desaparecida, y Josu se ríe.

Orden correcto:

  1. Un incendio devora la casa en la que vivía Sonia con sus padres.
  2. Un anciano le susurra algo a Miriam y ella sonríe con picardía.
  3. Ignacio descubre una luz temblando tras el cristal de la casa quemada.
  4. Miriam cuenta la historia de la niña desaparecida, y Josu se ríe.
  5. El reloj de cuco da las doce y la casa se queda a oscuras.
  6. Miriam choca la mano con Sonia mientras suenan risas ancianas.

El relato arranca en la llegada, pero el incendio sucedió cien años antes y por eso va primero. Después vienen el susurro del anciano al llegar, la luz que ve Ignacio durante la cena, la historia que cuenta Miriam, el apagón de medianoche y, al final, el choque de manos.

3 La página que falta Coherencia

¿Qué continuación es compatible con todo lo que sabemos? Marca una sola opción.

  • a) Miriam sale corriendo hacia el coche junto a Ignacio y Josu, aterrada, mientras la niña los persigue riendo bajo la lluvia hasta el patio.
  • b) Sonia se quita el hollín entre risas y los abuelos entran por la puerta de atrás: es la broma de cada año, y Miriam lo sabía de antemano.
  • c) Los ancianos, que no sabían nada de la niña, entran muy asustados y Miriam les explica que debe de ser una chiquilla del pueblo vecino.
  • d) Josu, ya con la voz recuperada, confiesa que fue él quien avisó a los vecinos para asustar a Miriam, aunque la niña no entraba en su plan.

Respuesta: b). Todo cuadra: el susurro del anciano, la sonrisa pícara, las risas ancianas respondiendo a la niña y el choque de manos.

  • a) Miriam no tiene miedo: sonríe y choca los cinco. Y es de las pocas que sabe qué está pasando.
  • c) Las dos risas ancianas respondieron a Sonia al unísono: ellos sí lo sabían. Y Miriam conocía a la niña.
  • d) Josu estaba pegado a la pared, mudo de miedo. Quien se había guardado el secreto era Miriam.

4 Caza la contradicción Lectura literal

Tres afirmaciones no encajan con el relato. Marca con una X las 3 afirmaciones que no encajan con el texto.

  • a) La casa familiar de Miriam se alzaba en el centro del pueblo, con los ancianos a un lado y la casa quemada al otro.Así es: dos casas de ancianos a un lado, la quemada al otro y la de Miriam en medio.
  • b) La pareja de la casa contigua los observaba desde la ventana al llegar, y fue la que salió a besar a Miriam al bajar.Los de la ventana eran los de la casa más alejada; la pareja contigua fue la que salió a recibirlos.
  • c) Durante la cena, Ignacio vio una luz amarillenta temblar tras un cristal negro de la vivienda abandonada.Es lo que ve al asomarse, cuando suena el trueno.
  • d) Desde el incendio, ocurrido cien años atrás, nadie había vuelto a vivir en la casa quemada del pueblo.Lo dice Miriam: «Nadie había vuelto a habitarla».
  • e) A medianoche se fue la luz en todo el pueblo, también en la vivienda incendiada, que quedó a oscuras como las demás.En toda Villacián solo seguía encendida la vivienda incendiada.
  • f) Miriam y Josu bajaron juntos al sótano con las linternas de los móviles para revisar el cuadro eléctrico.Bajaron Miriam e Ignacio, que sabían algo de electricidad. Josu se quedó arriba.

5 La galería Visualización

En el juego hay que elegir la ilustración que responde a esta pregunta: «¿Qué ilustración muestra Villacián justo después de que se apagara la luz a medianoche?». Aquí te toca dibujarla a ti, con todos los detalles que da el texto.

Qué debe aparecer: Cuatro casas en su sitio, tres a oscuras y la quemada con una luz amarilla: lo único que seguía encendido.

Valora que el dibujo recoja los detalles del texto, no la calidad artística.

Desenlace

Para leer en voz alta al terminar la corrección.

Sonia no era ningún fantasma: era la nieta de los ancianos de la casa contigua. El susto llevaba semanas preparado. Los abuelos habían bajado el interruptor general del pueblo cuando el cuco dio las doce, y la luz amarilla de la casa quemada salía de un farol con pilas que Miriam y ellos habían escondido tras el cristal esa misma tarde.

La niña llevaba un vestido viejo, hollín de verdad y una tira de luces rojas cosida por dentro, y había entrado por la puerta trasera de la casa familiar, la que Miriam había dejado sin cerrar. Ignacio y Josu, que no sabían nada, picaron hasta el fondo; Miriam, que llevaba toda la noche con la sonrisa del susurro, solo tuvo que esperar a que llegara su momento.

—Cada otoño le toca a alguien —les explicó el abuelo de Sonia, ya con la luz de vuelta—. Y este año, por fin, os tocaba a vosotros.

Sugerencia de puntuación

Cada actividad vale 2 puntos (10 en total). En la 1, un punto por la hipótesis y otro por la pista. En la 2, se puede dar un punto si solo hay un par de hechos cambiados. En la 4, medio punto por cada acierto y se resta medio por cada afirmación verdadera marcada.