Una leyenda vasca sobre Mari, la dama de las montañas, y las tres normas para hablar con ella.
Aquel verano no llovió en el valle de Arratia. Los prados se volvieron amarillos y las ovejas bebían del último charco del arroyo. Una tarde, el abuelo Joxe miró hacia la peña de Anboto y dijo lo que nadie se atrevía a decir: —La Señora no está en su cueva. Cuando Mari está en Anboto, llueve.
Cuentan que Mari vive en las cuevas de las montañas y que viaja de una a otra por el cielo, convertida en una bola de fuego. Cuentan también que escucha a quien sube con una petición honrada, siempre que cumpla tres normas: hablarle de tú, como a una vecina, y nunca de usted; no sentarse en su presencia; y salir de la cueva como se entró, de cara a ella, caminando hacia atrás.
Ainhoa y su primo Kepa, los dos de doce años, decidieron subir a Anboto a pedirle que volviera. Pero no juntos: cada uno quería ser quien trajera la lluvia. Kepa salió al amanecer y llegó primero.
A la entrada de la cueva, una mujer de pelo larguísimo se peinaba con un peine de oro. Kepa, agotado por la subida, se sentó en una piedra para recuperar el aliento. Luego dijo con su voz más educada: —Señora, le ruego que usted nos mande la lluvia, si es tan amable. La mujer lo miró sin dejar de peinarse y no dijo nada. Kepa esperó un rato, se dio la vuelta y bajó corriendo por el sendero.
Ainhoa llegó al atardecer. Se quedó de pie, aunque le temblaban las piernas, y habló como le hablaría a una vecina: —Mari, el valle tiene sed. ¿Nos mandas lluvia? La mujer dejó el peine sobre una roca. Ainhoa le dio las gracias y se alejó paso a paso, hacia atrás, sin dejar de mirarla, tropezando con las piedras, hasta que el sendero torció.
Esa noche, en casa, Kepa contaba a todo el que quisiera oírlo que Mari lo había escuchado a él: «Le hablé con todo el respeto del mundo, de usted y con un “se lo ruego”». Ainhoa no dijo nada. Y el abuelo Joxe, desde la ventana, vio una bola de fuego cruzar el cielo hacia Anboto.
Actividades
1 Detective Inferencia
¿A quién de los dos escuchó Mari? Marca la hipótesis correcta.
- a) A Kepa, que llegó primero y le habló con más respeto: de usted y con un «se lo ruego».
- b) A Ainhoa, porque fue la única de los dos que cumplió las tres normas de la Señora.
- c) A ninguno de los dos: la bola de fuego que vio el abuelo era el rayo de una tormenta seca.
- d) A los dos por igual, porque subieron a Anboto por la misma razón honrada: ayudar a su valle.
¿Qué pista lo demuestra? Copia o resume la pista del texto que lo demuestra.
2 El telar Orden de los hechos
Ordena los hechos tal como ocurrieron. Escribe en cada casilla el número de orden (1, 2, 3…).
- Kepa presume en casa de que Mari lo escuchó.
- Ainhoa le habla a Mari al atardecer.
- Deja de llover en el valle de Arratia.
- El abuelo dice que Mari no está en su cueva.
- Kepa se sienta en una piedra ante la cueva.
3 La página que falta Coherencia
¿Qué continuación es compatible con la leyenda? Marca una sola opción.
- a) Al amanecer llueve sobre Arratia, y el abuelo le explica a Kepa que a Mari se le habla de tú y nunca se le da la espalda.
- b) Al amanecer llueve, y Mari baja al pueblo para agradecerle a Kepa lo educado que fue al hablarle de usted.
- c) La bola de fuego se aleja de Anboto hacia otra montaña, y el verano sigue sin una sola gota de agua.
- d) Kepa vuelve a subir a la cueva al día siguiente, se sienta en la misma piedra y esta vez Mari le contesta.
¿Por qué descartas las demás? Explica una de ellas.
4 Caza la contradicción Lectura literal
Tres afirmaciones no encajan con la leyenda. Marca con una X las 3 afirmaciones que no encajan con el texto.
- a) Según el abuelo, cuando Mari está en Anboto, llueve.
- b) Kepa y Ainhoa subieron juntos a la cueva.
- c) Mari se peinaba con un peine de oro.
- d) Ainhoa se sentó a descansar antes de hablar con Mari.
- e) El abuelo Joxe vio una bola de fuego desde la ventana.
- f) Mari le contestó a Kepa que lo pensaría.
5 La galería Visualización
En el juego hay que elegir la ilustración que responde a esta pregunta: «¿Qué ilustración muestra a Ainhoa ante Mari, a la entrada de la cueva?». Aquí te toca dibujarla a ti, con todos los detalles que da el texto.