Hilando Líneas
Ficha de comprensión lectora
Leyenda · 1 de noviembre de 2026
Nombre:Curso:Fecha:

Los pies limpios

La montaña asturiana, noche de difuntos. Basado en la Güestia, la procesión de las ánimas que, según la tradición, recorre los caminos.

En Valdecubo, un pueblo de la montaña asturiana, la abuela Celsa repetía cada otoño las normas de la Güestia, como quien recuerda dónde guarda las llaves. —La noche de difuntos pasan los muertos, en fila, vestidos de blanco y con una vela. Delante va un vivo con la cruz, condenado a guiarlos hasta que otro se la coja. Si te los cruzas, haz un círculo en el suelo y métete dentro. No aceptes nada: ni la mano, ni la vela. Y fíjate en sus pies, que los muertos traen en ellos la tierra del camposanto.

Lino tenía trece años y aquella noche le tocó bajar las vacas del monte, porque amenazaba tormenta. Volvía por el camino del molino, con el cayado en la mano, cuando vio las luces.

Era una fila de figuras blancas que avanzaban en silencio, cada una con una vela que no temblaba aunque soplaba el viento. Delante, un hombre del pueblo de al lado cargaba una cruz de madera, con la mirada perdida. Lino se apartó a la cuneta y, con la punta del cayado, trazó un círculo en el barro. Luego, como le había enseñado su abuela, les miró los pies.

Todos los llevaban manchados de tierra oscura hasta los tobillos, también el hombre de la cruz. Todos menos la última figura: sus pies estaban blancos y limpios, como si nunca hubieran pisado un camino. Cuando la luz de la vela le iluminó la cara, Lino la reconoció. Era Rosario, la hija del molinero, que había desaparecido justo un año antes, otra noche de difuntos, al volver del molino. Solo encontraron su pañuelo, enganchado en la orilla del pozo.

Lino sintió una alegría tan grande que se olvidó del miedo. Si Rosario no traía tierra en los pies, no estaba muerta. La Güestia se la llevaba, como al hombre de la cruz, y él podía salvarla. —¡Rosario! —gritó desde el círculo—. ¡Para! ¡Estás siguiendo a los muertos!

La procesión se detuvo. Rosario giró la cabeza despacio y le sonrió con una tristeza que le heló la sangre. —Ya lo sé, Lino. Llevo un año esperando a mi sustituto. Le tendió la vela, que no soltaba ni una gota de cera. —Cógemela un momento, anda. Tengo las manos heladas.

Lino ya había sacado medio brazo del círculo cuando le cruzó la cabeza la voz de su abuela: ni la mano, ni la vela. Se tiró al suelo boca abajo, dentro de la raya, con los ojos cerrados y el corazón golpeándole contra la tierra. Oyó pasos que no hacían ruido. Al pasar junto al molino, la luz de Rosario se inclinó un instante hacia el pozo y siguió camino. Cuando Lino levantó la cabeza, no quedaba nadie. En el barro no había ni una sola huella.

Actividades

1 Detective Inferencia

¿Por qué Rosario era la única de la Güestia con los pies limpios? Marca la hipótesis correcta.

  • a) Porque estaba viva y la Güestia se la llevaba, igual que al hombre del pueblo de al lado que iba delante con la cruz.
  • b) Porque había muerto esa misma noche y todavía no le había dado tiempo a pisar el barro de ningún camino.
  • c) Porque iba la última de la fila y pisaba siempre sobre las huellas que dejaban los demás al pasar.
  • d) Porque nunca la enterraron: estaba muerta, pero no traía en los pies la tierra del camposanto.

¿Qué pista lo demuestra? Copia o resume la pista del texto que lo demuestra.

2 El telar Orden de los hechos

Ordena los hechos desde el más antiguo. Escribe en cada casilla el número de orden (1, 2, 3…).

  • Encuentran el pañuelo de Rosario en la orilla del pozo.
  • Lino traza un círculo en el barro con el cayado.
  • Lino reconoce la cara de la última figura.
  • Lino se tira al suelo boca abajo.
  • Rosario le pide que le sujete la vela.
  • Lino baja las vacas del monte porque amenaza tormenta.

3 La página que falta Coherencia

¿Qué hace Lino a la mañana siguiente que encaja con todo lo que ha pasado? Marca una sola opción.

  • a) Recorre los pueblos de alrededor preguntando por Rosario, convencido de que sigue viva y se ha perdido en el monte.
  • b) Vuelve al camino del molino esa noche con una vela encendida, dispuesto a ocupar el sitio de Rosario en la fila.
  • c) Le cuenta a su abuela lo de la luz que se inclinó hacia el pozo y, esa misma mañana, vacían el pozo del molino.
  • d) Va a ver al hombre de la cruz al pueblo de al lado para coger él la cruz y liberarlo del castigo de guiar a los muertos.

¿Por qué descartas las demás? Explica una de ellas.

4 Caza la contradicción Lectura literal

Tres afirmaciones no encajan con el relato. Marca con una X las 3 afirmaciones que no encajan con el texto.

  • a) Según la abuela Celsa, el vivo que guía la Güestia va delante, con una cruz.
  • b) El hombre del pueblo de al lado tenía los pies limpios, igual que Rosario.
  • c) Rosario desapareció un año antes, también en una noche de difuntos.
  • d) Lino llegó a sujetar la vela un momento antes de acordarse de su abuela.
  • e) Lino trazó el círculo en el barro con la punta de su cayado.
  • f) Tras pasar la procesión, el camino quedó lleno de huellas de pies.

5 La galería Visualización

En el juego hay que elegir la ilustración que responde a esta pregunta: «¿Qué ilustración muestra la Güestia pasando junto a Lino, ya tumbado en su círculo?». Aquí te toca dibujarla a ti, con todos los detalles que da el texto.